domingo, 20 de marzo de 2011

Canchal de la Ceja (2.430 m.) (con esquís)


Un lunes cualquiera puse pies en polvorosa, bueno más bien en La Covatilla (Sierra de Béjar), allí me disfracé de montañista y, no sin antes pasar por el tigre, me dirigí a subir toda la ladera de la estación arrastrando los pies con la técnica que dios me enseñó de esquí de travesía.

El día: ESPECTACULAR. La compañía: Solypandi y yo.

Hice fotos a los paisajes, a mi tratando de acertar con el temporizador y marqué puntos en el GPS para ir haciendome con él.

Me reencontré con un corredor que perfectamente puedo bautizar con el nombre de "Cagando vinagre" de 80º de inclinación que hice cuando tenía 21 años en solo Integral, usease sin cuerda, arnés ni nada para asegurarse y cargando con la mochila de 75 litros, con el saco, la ropa de abrigo, la tienda de campaña, el camping gas de bombona azul y las galletas Príncipe, y como utensilios para la escalada crampones de correas y un piolet de travesía. ¡Qué tiempos aquellos! (Ja! y ahora dicen que estoy zumbao, estos no me han conocido en los buenos tiempos, beeeeeeeee!).

La jornada muy buena, llena de buenas sensaciones y hecho un toro después de cargar de eritrocitos mi sangre en Sierra Nevada.

Después de llegar a mi objetivo me zampé un bocata de jamón con tomate y volando al coche, no sin antes palmar un par de cuestas sin foquear y tratando de hacer paso de patinador hasta arriba.


Canchal de La Ceja (2.430 m.)












viernes, 18 de marzo de 2011

Sierra Nevada

Agradeciéndole mucho a mi padre que me trajera a este maravilloso mundo, decidí celebrar ser hijo de quién soy con una escapada a Sierra Nevada en compañía de un puñado de amigos y de otros que me encontré en las pistas.

El fin de semana, espectacular, la cámara en el apartamento. Así que a la espera de que Toñín me mande sus afotos voy a colgar las del domingo que por motivos ajenos a mi voluntad tuvimos que hacer turismo por la zona, lo cual tampoco está nada mal.


Pues con los esquís de montaña calentitos aún, nos fuimos Miriam, Javi, Nena y yo a pegarnos unas bajaditas en la estación más cargada de España, y parte, mucha parte, del extranjero. Llegamos de noche, había luna llena y yo quería a toda costa salir con los esquís para llegar al Veleta y bajármelo de noche. No pudo ser.



Al día siguiente no nos veíamos hartos con nada, había gente pero al tener la experiencia reciente con Rastry en enero sabíamos qué remontes iban a estar menos petados. Palmamos, como no, pero menos. Así que nos juntamos un buen grupete: Montse, Sergio, Julio, Eli, Miriam, Nena, Javi, y yo. Estuvimos esquiandonoslo todo, hasta que recibo una llamada de un número familiar que no consigo coger a tiempo, llamo y era Toñín que estaba en Sierra Nevada era su último día. Qué alegría al menos habían pasado tres años sin vernos. Así que nos juntamos 10.



Menudo día más bueno, por la tarde había menos gente y disfrutamos más aún hasta la extenuanción, y digo bien porque Nena iba tan cansada que se cruzó en la línea de Javi (1,96 m.) y al caer se rompió el 4º metacarpio de la mano izquierda en la última y fenomenal pista del Águila.



Con todo nos fuimos por la noche a cenar al Atalayi, restaurante de un buen amigo en Nigüelas.



El domingo malvendimos los forfaits y nos fuimos a ver Güejar-Sierra y cayeron un par de cañitas a la sombra porque no veas como pegaba el Lorenzo ya el primer día de primavera.








sábado, 5 de marzo de 2011

Inicio Esquí de Montaña. Mirador de Los Canchales. La Barranca.

Una llamada de mi amigo Javi y una propuesta, había caído un paquetón en la sierra y estaba perfecto para esquiar, yo aún no tenía los esquís de travesía pero estaba deseando probar la sensación de deslizarme por nieve que no fuera la de una estación de esquí, es lo que siempre he deseado desde antes incluso de conocer y practicar el esquí alpino. Siempre he pensado en aprender a esquiar en pistas para luego poder pasarme al esquí de montaña, y por fín, aquí estamos cargando con los esquís de alpino.


Nos dirigimos al valle de La Barranca, al carretera ya presentaba problemas para llegar al aparcamiento, ¡menuda la que había caído!


Acoplé los esquís a la mochila, metí las botas de esquí en la mochila y me puse las botas de alta montaña, la idea era hacer toda la ruta a pie y una vez en el Mirador de los Canchales cambiarme y bajar esquiando.


La nieve estaba recién caída y apenas había pisado nadie debido fundamentalmente a que los coches apenas podían llegar al aparcamiento.


La bajada fue de una sensación de libertad que me enganchó. 


A la semana siguiente ya tenía mi equipo de esquí de travesía.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Circo de Gredos.


Tremendo paquetón que nos cayó la tarde-noche del 23 de diciembre de 2010. Pele, Isma, Juanjo y yo, miembros del Club de Montaña de Parla, nos dirijimos a celebrar nuestra particular Navidad en el Circo de Gredos.


A pesar de la ventisca, de la noche, del frío y de la nieve hasta las rodillas tras 5 horas y media llegamos al Circo de Gredos, lo de dormir con saco y funda de vivac decidimos dejarlo para otro momento, con temperaturas de -12º C y vientos de 50 km/h igual es mucha celebración navideña.

Pero la Nochebuena iba a jugar a nuestro favor y este especial día se levantó con buen gesto y nos regaló lo que íbamos buscando: Celebrar la navidad por todo lo blanco.


¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2011!

viernes, 10 de diciembre de 2010

Isla de Madeira


Del 3 al 10 de diciembre de 2010 nos embarcamos desde Lisboa rumbo a la isla de Madeira, de esta forma y sin premeditación ninguna nos libramos de la huelga de los controladores en España. Después de esperar una hora a la salida de nuestro avion, nos libramos del fuerte viento que iba a impedir durante los tres días siguientes volar a Madeira...y llegados a Madeira nos encontramos con todo el marrón, nos esperaban vientos de más de 140 km/h, lluvias torrenciales y muchas muchísimas ganas de hacer aquellos barrancos que tantas veces habíamos analizado en los cuadernos técnicos de otras expediciones.


Debido al mal tiempo y por el alto riesgo de desprendimientos así como la alerta naranja declarada en toda la isla sólo pudimos descender el Pedra Blanca, Ribeira Das Voltas y el Ribeira Funda. Preciosos los tres, muy verticales, rápeles de más de 55 metros, impresionantes cascadas y enormes desniveles.

Aquí os dejo el video del último rápel R27 del Ribeira Funda.


domingo, 12 de septiembre de 2010

Navacerrada - Valsaín

El lunes 12 después de irme al curro en bici, como me he prometido a mi mismo, todos los santos días del señor (que me apetezca), y después de la boda tan ajetreada que tuvimos el puente-finde que hicimos Nena y yo (playita, escalada, descenso de cañón, boda). Me llama ReyMoon para hacernos un descenso por la Sierra de Guadarrama, a lo que al primer envite respondo que no que me quedo a recoger el follón del finde, luego, fríamente, pienso que le den por ahí a los trastos que ya los recogeré, así que llego a casa (en bici), como como los pavos y me piro a buscar a Reymoon a Alcorcón, de ahí nos vamos al Puerto de Navacerrada, nos ponemos protecciones como un caballero medieval y nos vamos con las bicis de descenso hacia el camino Schmidt.



La tarde estaba perfecta, era mi segundo descenso pero esta vez llevaba lo que viene a llamarse una Bici de Descenso y no el hierro sin amortiguadores que tengo que con estas bajadas se me saltan los empastes.


Ahora sí que voy a disfrutar, y así fue, ReyMoon llevaba su cámara de video integrada en las gafas y grabó gran parte del descenso. Al llegar a la Fuenfría decidimos bajarnos a Valsaín, se nos iba a hacer de noche fijo pero nos dio igual. Sin haberlo tenido en cuenta resulta que era luna llena (entonces comprendí qué hacía yo allí, Auuuuuu), y gracias a ella pudimos hacer los últimos kilómetros hasta Valsaín.

Ahora tocaba llamar a un taxi para que nos subiera al Puerto, pero me acordé que aún debía vivir en Valsaín Saioa, una amiga de hace muuucho tiempo, la llamé, estaba en Cotos recogiendo muestras para su trabajo en el Museo de Ciencias, nos dijo que la esperásemos en su casa con una cervecita y que luego nos subía. Y no sólo eso sino que, además, nos invitó a cenar. ¡Qué tía más maja!
Un beso fuerte, guapa!

domingo, 23 de mayo de 2010

Norte de Alcazaba (3.369 m.), AD, 55º, 750 m.

Eso de que los domingos son para descansar será para otro, suena el despertador a las 6:00 a.m. y sin muchas ganas de charla, nos vestimos y desayunamos para afrontar la cara Norte del Alcazaba.


A las 6:30 a.m. ya estamos en marcha, y para terminar de despertarnos tenemos que cruzar el río Real, al no encontrar paso nos toca descalzarnos, ¡qué fría está!


Tras pasar unos espolones creemos haber alcanzando nuestra vía, así que nos ponemos los crampones y comenzamos a subir.


La ladera va tomando cada vez más inclinación, la nieve está en perfecto estado, dura pero no como para tener que extremar la precauciones.



La vía se mete en una canal un poco más empinada pero aún puede hacerse sin cuerda.


Sin embargo, un poco más arriba un muro helado nos corta el paso y toca tomar las medidas de seguridad oportunas así que nos encordamos y subimos en ensamble todo el resto de la vía.







Hoy no tengo yo el día bueno, a unos 3,100 m. me toca meterme un Ibuprofeno porque me está dando dolor de cabeza, esto no es más que Mal de altura, porque yo no soy de padecer dolencias. Comemos algo y al rato se me pasa.





Ya no nos queda nada, la vía comienza a perder inclinación, es una pala de nieve ancha que poco a poco va suavizándose hasta alcanzar la cumbre.

Cumbre del Alcazaba (3.369 m.)

Ahora sólo nos toca bajar, vamos dirección al Mulhacén y en un collado entre ambos iniciamos el descenso, afortunadamente la nieve aunque primavera nos permite bajar sin mayores problemas y no es necesario destrepar.

Tras 8 horas de alpinismo llegamos a nuestra choza, recogemos nuestras cosas y volvemos al aparcamiento, en total han sido 13 horas de alpinismo del bueno.